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¿Cómo mantener un buen nivel auditivo en la tercera edad?

El origen de la pérdida de audición, en muchos casos, está en la infancia o en la juventud. Aunque se manifiesta en edades superiores a los 50 años.

Diversos estudios han demostrado que la mitad de los casos de pérdida de audición se pueden prevenir tomando las medidas adecuadas durante una buena parte de nuestra vida.

Hay que recordar que el oído es un órgano sensible que hay que cuidar a medida que vamos avanzando por el trayecto de la vida. Por ello existen una serie de hábitos saludables que pueden ayudar y ayudan a que conservemos la audición en unos niveles aceptables hasta edades muy avanzadas.

Siempre hemos dicho que el volumen de la televisión y de los auriculares es esencial para evitar distorsiones acústicas. También la frecuencia de uso, siendo recomendable no utilizar los cascos más de una hora durante el día y a un volumen nunca superior al 60% de su capacidad.

La mejor forma de saber si nos hemos pasado con su uso es el pititdo que se escucha al retirarlos. Este es el punto de control que tienes que tener en cuenta.

la protección de los oídos no sólo tiene que ver con el volumen sino también con el medio en el que se esté. La humedad o el agua pueden resultar un problema si no secamos bien los oídos. Además, la profundidad a la que se nada o la velocidad de inmersión en el agua también es clave para su buen funcionamiento.

La solución para la inmersión y para evitar problemas en aguas contaminadas que provoquen otitis es utilizar tapones que nos ayuden a mantenerlos aislados.

No es recomendable tampoco utilizar los bastoncillos para limpiar los oídos puesto que estos se limpian de forma natural. Lo mejor es dejar que hagan su labor y que en caso de limpiarlos utilicemos agua y jabón. Y, sobre todo, secar bien depués.

Proteger los oídos del fuerte viento también es bueno, como cuando vamos en la parte trasera de un vehículo a gran velocidad y bajamos las ventanillas por ejemplo. Y, junto con esto, las infecciones gripales o los resfriados también pueden provocar una pérdida auditiva en función de la mucosa que tengamos y la salida.

Si nos cuidamos bien, protegemos nuestros oídos de forma permanente y haremos que cuando alcancemos la tercera edad sigan siendo un activo valioso para nosotros.

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