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Traumatismos y audición

Traumatismos y audición

Los traumatismos son golpes, y los golpes que nos damos en la cabeza pueden afectar a nuestra audición según la virulencia del mismo y el lugar del impacto. Tras un golpe más o menos fuerte se pueden presentar problemas como vértigo, sordera e hipoacusia.

Nos puede ocurrir en distintos aspectos de la vida como cuando hacemos deporte o bien cuando tenemos un accidente de tráfico ya sea en coche o en moto. El hueso que acoge parte del conducto auditivo es el hueso temporal. Si un traumatismo implica que éste se rompa, pueden verse afectados el tímpano, los huesos del oído, la cóclea o el aparato vestibular que es el encargado del equilibrio en el oído interno.

Un golpe en el oído afectan al interior por la presión que se transmite. Por ello es habitual que un traumatismo fuerte en esa zona lleve aparejada la rotura de la membrana timpánica, además de alguna afectación en los huesecillos que pueden llegar a romperse porque son pequeños y de extrema fragilidad.

Los acúfenos, secreciones o los vértigos son sólo algunos de los problemas que, además del dolor, manifiestan los daños que se producen en el oído.

¿Cuándo se pierde la audición?

  • Cuando se pierde audición por un traumatismo puede ser debido a un derrame interno, que taparía el conducto auditivo. Es lo que percibimos como sensación de taponamiento, lo que lleva aparejado algo de hipoacusia.
  • En el caso de que el traumatismo perfore el tímpano también la pérdida de audición es un síntoma claro, al igual que como hemos indicado antes la rotura de alguno de los huesecillos.
  • Cuando por el traumatismo la cóclea se daña o bien el nervio que lleva a esa parte del sistema auditivo, puede darse una pérdida de audición.

Para solucionar los problemas derivados de traumatismos como la rotura de la membrana timpánica no hay más que concederle tiempo y vigilar con especial atención los oídos puesto que la membrana se va cerrando sola con el tiempo. Es conveniente que no entre agua en los oídos. Si en el transcurso de unos meses ésta no se cierra, una pequeña cirugía puede restaurarla.

Cuando se fractura algún huesecillo del oído la cirugía también es una opción, algo que no ocurre cuando se trata de la cóclea puesto que la pérdida auditiva es permanente. Como solución para devolver la audición a estas personas existen los implantes corleares.

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