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El diagnóstico precoz, clave en los problemas de audición infantil

Post de a Mar 16, 2016 en Noticias |

23 de Diciembre de 2015.-El número de españoles con problemas de audición se acerca al 3% de la población total del país. Es decir, cerca de un millón y medio de personas sufren algún tipo de deficiencia auditiva y se están tratando para superarlo según el Grupo Empresarial Audiológico GEA.
El colectivo más indefenso, el de los niños, se acerca al 1% de ese millón y medio. Son quince mil repartidos por todo el territorio y cuyo diagnóstico, si se realiza con precocidad, evita que la sordera infantil progrese.
La sordera presente en el momento del nacimiento se denomina congénita y obedece a dos razones fundamentales: un 50% tienen origen genético y otro 50% es debido a causas ambientales prenatales.
Dentro de las sorderas o pérdidas de audición no congénitas encontramos diversas fuentes que resultan originarias del problema. Otitis, meningitis, catarros mal curados, etc. Otros problemas de sordera en el bebé pueden derivar de causas tan dispares como el pretérmino -parto antes de las 37 semanas-, una ictericia grave o un traumatismo cráneo encefálico.

Pruebas de diagnóstico
Según el Grupo Empresarial Audiológico GEA, existen algunos programas o pruebas que permiten detectar estas deficiencias en los niños antes del primer mes de vida, pero resulta de vital importancia poder disponer de un diagnóstico antes de llegar a los seis meses con el fin de iniciar el tratamiento preciso combinado con el logopeda.
En el caso de las pérdidas de audición o sorderas hereditarias existe una prueba basada en el cribado auditivo universal sobre los 34 genes que se relacionan con este problema. En un 30% de los casos se consigue conocer el origen de este tipo de pérdidas. Esto permite conocer también la evolución de la pérdida con el paso del tiempo pudiendo así establecer mecanismos de ayuda y apoyo para el tratamiento y los medios más adecuados.
Otra de las pruebas que se realiza de forma preventiva en el momento del nacimiento es la relacionada con las otoemisiones acústicas. Es una prueba rápida, poco invasiva y segura. Consiste en la introducción de un cabezal de plástico flexible en el oído externo que envía unas ondas emitidas por la máquina a las que está conectado. Éste cabezal alberga pequeños micrófonos que captan las ondas emitidas devueltas por las células de la cóclea. Se comprueba así la respuesta de la cóclea.
Los potenciales evocados es otra de las opciones que se utilizan para detectar problemas de audición y elaborar diagnósticos. Es menos concluyente que las anteriores ya que no se considera una audiometría real pero sirve para estudiar las frecuencias agudas que permiten tener una idea objetiva de la audición, la intensidad de la pérdida y la localización de la lesión.
Las audiometrías de comportamiento como prevención deben realizarse entre los 2 y 8 meses en partos normales y entre los 2 y los 15 meses en los prematuros o embarazos de pretérmino. Sirven para ver respuestas reflejas si se producen de manera inmediata a la emisión del sonido. Para niños mayores de dos años es aconsejable realizar audiometrías condicionadas de refuerzo visual, aunque pueden realizarse desde los seis meses. El niño tiene que buscar el origen del sonido con recompensas visuales. Y para niños mayores de tres años es conveniente realizar una timpanometría que sirve para determinar el funcionamiento del oído medio y del tímpano.

Diagnósticos
Una vez realizadas las pruebas que el bebé o el niño necesita ha de clasificarse el tipo de pérdida auditiva, si la hubiera, en alguna de las siguientes tipologías:
La pérdida auditiva conductiva es cuando el daño o el problema se localiza en el oído externo o medio. Hace referencia a un tipo de problema de audición en la parte más externa del sistema auditivo.
Si el daño se encuentra en el oído interno o en el nervio auditivo estamos hablando de un diagnóstico de falta de audición neurosensorial. Más interiorizada en el oído interno.
Cuando la perdida o el daño se diagnostica tanto en el oído medio como en el oído interno hablamos de una pérdida auditiva mixta.
Finalmente, si hablamos de un trastorno del espectro de la neuropatía auditiva es porque existe una afectación notable en el registro de potenciales provocados auditivos de tallo cerebral, con emisiones otoacústicas y microfónica coclear presentes, y con umbrales auditivos que no tienen relación con la conducta auditiva del paciente. Puede deberse a una afectación de las células cilíadas internas seguida de la afectación de las fibras del nervio auditivo o bien una combinación de ambas.
Es importante conocer, en todo caso, la gradación de pérdida auditiva para considerar el tipo de deficiencia que el bebé o el niño pudiera tener. Una audición normal se sitúa en un espectro inferior a los 20 decibelios. Deficiencia auditiva leve es cuando el bebé o el niño sitúa su audición entre los 21 y los 40 decibelios. Se sube un escalón más cuando hablamos de deficiencia auditiva moderada situando el umbral de audición entre los 41 y 65 decibelios. Es una deficiencia severa la que tiene el rango de audición entre los 65 y los 90 decibelios. Y los dos tipos de deficiencias auditivas más graves son la profunda, que se sitúa entre los 91-119 decibelios, y la total o cofosis cuando no hay respuesta en 120 decibelios.

Tratamientos
El aspecto primordial a la hora de comenzar el tratamiento más adecuado para las pérdidas auditivas en el colectivo infantil, además de la precocidad en el diagnóstico, es la celeridad en la puesta en marcha. Conviene iniciar el tratamiento correspondiente antes de los tres meses.
Combinado con el/la logopeda, en función del diagnóstico existen varios tipos de dispositivos con los que el Grupo Empresarial Audiológico trata estos problemas de audición:
– Los dispositivos de estimulación por vía aérea o también llamados prótesis auditivas, preferentemente utilizados para sorderas neurosensoriales y algunas sorderas de transmisión.
– Los dispositivos implantables activos de oído medio que son eléctricos y pueden implantarse parcial o totalmente, y que recogen el sonido transformándolo en un estímulo vibrátil que potencia o sustituye el mecanismo de transmisión del oído medio.
– Dispositivos de la simulación eléctrica de la vía auditiva, como son el implante coclear que consiste en un transductor que transforma señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo o el implante auditivo de tronco cerebral que busca la estimulación directa del núcleo coclear en el tronco encefálico.
– Dispositivos vibrotáctiles, que permiten recibir información auditiva mediante vibraciones percibidas por el sentido del tacto y que se interiorizan mediante un entrenamiento adecuado para identificar sonidos y como apoyo en la discriminación del habla.

SOBRE GRUPO GEA
Grupo Gea es una plataforma audiológica a nivel nacional que nace en el año 2012 y tiene su sede en Bilbao. Nace de la unión de centros independientes y pequeñas cadenas con más de veinte años de experiencia en la gestión y explotación de establecimientos de audiología.
En la actualidad esta asociación aglutina una red de centros independientes con el distintivo de Centros Oficiales ( GEA ) que les distingue por ser centros que ofrecen todas las garantías éticas y profesionales a los pacientes y que son un referente en el sector audiológico para poner solución a la pérdida auditiva.
Actualmente, Grupo Gea se encuentra en una fase de expansión que permita ampliar su familia de asociados y engrandecer una red de por sí ya con una solidez contrastada.

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