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Pruebas de detección para pérdida auditiva

Pruebas de detección para pérdida auditiva

Existen una serie de pruebas que permiten la detección de la pérdida de audición y que sirven para ponernos en alerta de nuestros niveles de audición. El 20% de las personas adultas tiene algún tipo de pérdida auditiva, algo que se puede corregir con una detección precoz.

Estas pruebas ayudan a orientarnos sobre el tipo de pérdida auditiva que tenemos, dónde está localizada y el grado de pérdida que estamos sufriendo. En total son cuatro las pruebas que nos van a facilitar esta información:

La audiometría clínica o tonal es la que ayuda a determinar el grado de audición que posee una persona, es una prueba idónea si notas que estás sufriendo una pérdida auditiva. Se analiza el tono del sonido y también el umbral de audición. Siempre se hace taponando un oido y se prueba si el otro escucha todos los sonidos aunque también existe la posibilidad de hacerlo vía ósea por el diapasón. Este objeto vibra al golpearlo suavemente y se acerca a los oídos para determinar el grado de audición.

Suele hacerse en una cabina audiométrica que está diseñada especialmente para que el equipo que lo compone pueda sacar la curva denominada audiograma.

La logoaudiometría es una de las fases que emplea la audiometría. Es un test de comprensión verbal en el que se trata de demostrar si el paciente comprende un discurso repetitivo cargado de fonemas, palabras o frases a través de un auricular. El paciente debe repetir aquellas que haya entendido. Lo que se evalúa es si los daños o problemas auditivos afectan también a la comprensión del lenguaje.

Otra de las pruebas es la timpanometría. No es exactamente una prueba ya que es una medida de la transmisión de sonido a través del oído medio. Mide la reacción del tímpano cuando se producen cambios de presión de aire en el conducto auditivo. Un instrumento timpanométrico se mete en el canal auditivo y mide la variación de presión en el oído. De los datos que se extraigan aquí se deben comparar con la audiometría.

Finalmente la impedanciometría sirve para medir cómo responde el oído al sonido externo. Es la evaluación de las ondas sonoras en el oído medio mediante una sonda que se introduce en el oído externo. No es necesario que el paciente participe de una forma activa.

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